Especial anti-navideño

navidad Maldita navidad

Mick Jagger dijo: “No quiero más colores/ Quiero que todo se vuelva negro”, en el tema “Paint it Black”, de The Rolling Stones. Así me siento cuando a principios de noviembre, cuando los muertos aún no han tenido tiempo suficiente para embutirse la enorme cantidad de comida y dulces que dejaron sobre sus tumbas (recuerden que la mayoría tiene que masticar con las encías), comienzo a divisar en todas las tiendas departamentales luces navideñas que se prenden y apagan al ritmo de: “Si todavía no te mareo, güey, espérate 30 segundos más”. Esferas de todos colores, olor a pino (más bien a Maestro Limpio con aroma pinol), y muñequitos de nieve que cantan villancicos cual eunucos en ácido. ¡Es noviembre! Faltan casi dos meses para navidad (y me rehúso a ponerlo en mayúsculas). A ver, ¿por qué ningún centro comercial pone letreros para que te compren regalos dos meses antes de tu cumpleaños? Además, tu sí sabes cuándo naciste, el 25 de diciembre ni siquiera es la fecha oficial de nada. Pero Navidad no espera: se vuelca encima de nosotros noqueándonos con su consumismo disfrazado de mensajes de paz obsoletos: a ver si al pobre que le están robando el aguinaldo en el metro Cuatro Caminos le dan ganas de decirle al ratero: “Caquito, no te preocupes por mí, mejor mira como beben los peces en el río”.

Ya para cuando llega diciembre, tenemos el cerebro tan entumido que no podemos reconocer entre el trineo de Santa Claus y el metrobús que está a punto de llevarnos de corbata (eso sí, roja y con renos a los que se les prende la nariz). Pero la cosa está a punto de ponerse peor. Diciembre se convierte en un “viernes de quincena” eterno, donde hasta ir a la tienda de la esquina te va a tomar una hora, ya que las calles están atiborradas de personas en busca desesperada de regalos, arbolitos, vendiendo cualquier clase de artefactos navideños o, peor aún, manejando con una borrachera de competencia porque vienen saliendo de la comida navideña de su empresa. En donde, “El imbécil de Gutiérrez se llevó el horno de microondas de la rifa. Ese idiota todo el año me ha tratado como perro. Ojala sea cierto ese email que me mandaron y al ojete le de cáncer en las pupilas por las radiaciones”. Bonitos deseos. Y entonces, llega la fabulosa cena del 24. A reunirse con la familia para compartir los alimentos, intercambiar regalos y unirse en una noche de paz y amor. Sí, como no. Los catorrazos comienzan cuando Juana llegó tarde a la cena, “Y ella traía el jamón serrano para la botana. Pero, ¿quién demonios se cree la estúpida?”. Luego el intercambio de regalos, que simula de una manera muy acertada a la supuesta ayuda del G8 a los países en vías de desarrollo: “Mira, yo que le busqué por toda la ciudad el disco que quería y él, que tanto dinero tiene, me da unos calzones rojos de hilo dental, disque para año nuevo, que, además, le quedarían bien a un hipopótamo. ¿Qué no se ha dado cuenta que ya perdí diez kilos?” (probablemente de cerebro). Mientras tanto, el tío Joselito (el susodicho tiene más de 60 años, pero, por alguna extraña razón, todos le dicen “Joselito”), está agarrando una jarra fenomenal mientras le dice a la tía Esperanza que la neta él siempre quiso con ella, que nada más se casó con su hermana para estar cerca de ella: “Ándale Esperancita, acepta este turrón y rompopito como símbolo de mi amor puro”. Y eso no es todo, el máximo símbolo del imperialismo navideño llega esa noche, por la chimenea... y los que no tengan, que le hagan un hoyo al techo junta a las goteras . Nota al lector: en los siguientes renglones me referiré únicamente al panzón de traje rojo que se denomina Santa Claus, a San Nikolaus ni lo conozco, ni me importa. Todo el año, Santa Claus tiene a los elfos (unos enanos con zapatos ridículos que llevan un cascabel en la punta, seguramente para que “Satán” Claus sepa precisamente donde están y ninguno se vaya a tomar cinco minutos extras de sus quince minutos de lunch) trabajando, en el polo norte (Siberia ya no tenía cupo), en los regalos que repartirá durante la noche del 24: cual esclavos de una de las maquiladoras en la frontera México-Estados Unidos. Mientras tanto, su mujer se sienta plácidamente en una mecedora y teje calcetines de tamaños desproporciónales. Pero, ¿qué hace el metiche de Santa Claus durante el resto del año? Pues, cual miembro honorario de la KGB, CIA, FBI o, de perdida, la AFI, se pone a investigar qué niños se portan mal. “Santa Claus te está observando, si te portas mal no te va a traer nada”, dicen las mamás a sus pequeñas sabandijas en uno de los últimos chantajes que les quedan. Lo cual le otorga al depravado éste el título honorario “Michael Jackson”. Ahí está el barbón checando a los escuincles mientras se bañan, a ver si no hacen una travesura con su patito de hule. Y, por decencia, no me quiero ni imaginar lo que pasa si se les cae el jabón. Los comediantes ingleses Monty Pyhton, en la canción “Ho, Ho, Fucking Ho”, consiguieron una declaración en exclusiva de la Sra. Claus: “Yo soy la esposa de Santa Claus/ Yo sé cómo es en realidad/ Metiéndose a hurtadillas en los cuartos de los niños: es un maldito pederasta”. Y para acabarla de amolar, éste soquete, que durante todo el año no hace nada más que andar de degenerado y fisgón, el 24 agarra su trineo y se pone a volar por los cielos del mundo con un conjunto de venados obviamente en estado de ebriedad (sólo hace falta observarle la nariz al que dirige el grupo para darse cuenta de ello). Claro que, a juzgar por los riatazos que les da el gordo, yo también me hubiera entregado al alcohol con un trabajo así. Pero que suenen las campanas, la navidad llegó. Saquen las tarjetas de crédito, endéudense de por vida, critiquen al vecino que fundió la luz de toda la colonia llenando su casa de foquitos cual burdel de Peralvillo y, sobre todo, llenen sus verdes corazones de paz... porque con una festividad como ésta, la vamos a necesitar.

por Hernán Alcérreca


Otra reflexión navideña

Cada año, cerca de estas fechas, escucho la misma cantaleta: ¿Se ha vuelto la Navidad MUY comercial? ¿Por qué Hannukah tiene que ser tan largo? Y ¿qué carajos es el Kwanza o quién diablos lo celebra? Y si es que soy un cientólogo (que ahora con Tom Cruise eso de la Cientología esta muy de moda) ¿puedo celebrar los tres? Blah... ¡qué hueva!

Honestamente si realmente queremos tener un espíritu festivo lo que tenemos que hacer es empezar a tomar, y no me refiero a una o dos copas, me refiero a un par de botellas por persona. Para empezar necesitaría unos whiskeys para poder soportar la locura de acompañar a mi novia o a mi madre al centro comercial a que compre algo, hacer una fila eternal para poder pagarlo y es algo que sabemos que la otra persona va a terminar regresando. O que me dicen poder estar un poco aguardentoso en la fiesta del trabajo mientras el jefe y la chacha que tiene por secretaria (misma que se ha estado merendando mientras le dicta los últimos memorandums) cantan la ultima canción de Gloria Trevi en el karaoke que llevo el mas lamebotas de la empresa… ugh, el simple hecho de pensarlo me hace ir a servirme un martini.

Y mientras me alcoholizo un poco regresemos al detalle de los regalos… Un tema algo complicado; JA JA claro que me gusta recibir regalos, pero regalos que la gente daba regalos, ahora lo que te dan es una mísera y triste tarjeta de crédito para alguna tienda o peor aun una tarjeta donde dice que han donado $1000 a los hijos superdotados del padre Chinchachoma en tu nombre, carajo, me gustaría hablarle a esa persona y preguntarle como sabe si quiera que no se lo están gastando en thinner o alguna otra madre para quitarse el hambre.

En fin, ya bien bebidos podemos hasta soportar a la tía que cada año te dice que cada año te ves mas grande mientras te pellizca el cachete…

Salud y Felices fiestas

Chico migraña

BLOGUERATURA DESEA A TODOS SUS USUARIOS UN FELIZ AÑO 2006 LLENO DE LETRAS

Sobre el especial navideño: El especial navideño constaba de tres secciones (que luego se hicieron 5 y nosotros nos hicimos bolas):

1. Los mejores blogs literarios del 2005. Por la escasa votación, resumimos las votaciones a una sola categoría.

2. "Una colección de cuentos navideños". Ningún cuento respetó los parámetros (fecha, tamaño) jajajaja. Daremos los resultados próximamente. Tengan paciencia, también nosotros tomamos vacaciones.

3. Lee los relatos que participaron.

4. La serie navideña de El Enigma.

5. Los que odian la navidad.

¡GRACIAS A TODOS LOS PARTICIPANTES!

Ya estamos revisando los registros pendientes en el directorio, pronto sabrán si su blog es parte del proyecto este 2006. Tengan calma pequeños saltamontes!!!!

Ve a las secciones del Especial Navideño antes de que la nieve se derrita


   

Colección de cuentos Navideños
Estos son los cuentos que llegaron! Algunos fueron mandados después de la fecha límite y extendemos el tiempo para que los demás usuarios puedan leerlos.  ir

   
Textos de los miembros del proyecto
Gracias a los blogueros que mandaron sus textos. En esta sección los compilamos y pronto anunciaremos los ganadores.
   

Fenómeno Grinch o depresión Navideña

Díganme sino les ha pasado, el que van por la vida y de repente conocen a alguien que honestamente desde ver un adorno navideño, están ya criticando la festividad sin ton ni son, esto, aunque ustedes no lo crean, esta estudiado y, tiene nombre.

El fenómeno grinch o depresión navideña o trastorno afectivo estacional, existe y es más común de lo que creemos, de hecho hay varias razones que mueven a que uno sienta animadversión por estas fechas decembrinas, pero el trastorno emocional, es uno.

La palabra Grinch, viene de la película donde un duende verde malhumorado trata por todos los medios, acabar con la navidad así como del espíritu navideño de quienes le rodeaban, de ahí se toma, para identificar coloquialmente, este trastorno, pero más allá de un nulo gusto por la navidad, las personas tienen auténticos razonamientos por las cuales sencillamente la navidad, "no va con ellos".

Los siquiatras Mexicanos Rafael Salin-Pascual y Alfredo Salmon, expresan que este fenómeno es de verdaderos sociopatas.

Veo caras con ojos bien abiertos ante la palabra, pero sociopata es aquel individuo que sufre trastorno disocial de la personalidad; es un termino usado actualmente para lo que antes era un "psicópata soft", cuyas características más normales son la apatía, ser un individuo asocial y fijaciones para no tomar roles de algún grupo social, de cualquier índole.

En este caso, de los que gustan de la navidad.

Pero ojo, no todos los sociopatas son grinchs, un sociopata puede ser gustoso de la navidad pero quizá no de estar en entornos escolarizados, para ellos, la educación abierta; ¿vale?

Pasado este escollo, sigamos.

Aunque estos siquiatras tengan razón, no la tienen del todo, la psicoterapeuta Mexicana Esperanza Barba habla de algo sumamente interesante, que lo podemos explicar rápidamente a aspectos fenomenológicos de cada individuo, verbigracia, cada quien habla de cómo le va en la feria.

Las razones son tan variadas que no forzosamente se es un socipata, por ejemplo; hay gente que no le gusta la navidad ya que extrañan los tiempos de la reunión familiar de antaño en casa de los padres con los hermanos y algunas visitas que eran clásicas en dichas fechas, para la tradicional cena y de ahí, los regalos.

Otra razón de las más entendibles y que abundan, es gente que durante el fin de año (Diciembre), experimenta alguna situación de duelo como la perdida de un ser querido o el rompimiento de la relación afectiva con su cónyuge o pareja, y produce reacciones adversas al común denominador.

Por ultimo, uno de los más comunes viene desde la infancia, que es la frustración ante los regalos, anhelando por siempre cierto juguete el cual, nunca llegó, por precio, miopía de los padres, etc. lo que les va causando un pesimismo ante las festividades, para que, de edad adulta, sea una absoluta desilusión a la navidad.

Pero curiosamente, nada de lo que hemos mencionado como muchas otras razones por las cuales (y aquí me gustaría ver, por ejemplo, si alguien se siente Grinch como ayer dijo Apolo Fett, diga sus personales razones si lo desea) se tiene este fenómeno grinch, es incurable, lo realmente difícil es encontrar la razón por la cual la navidad, no es del agrado de la persona.

Muchos, y de estos me he encontrado a raudales; esgrimen la teoría del mercantilismo y lo vació que es la fecha ante los demás, la hipocresía que reina durante una temporada ante la frialdad del resto del año, traducción; todos somos amigos y gente feliz mientras es diciembre, pero el resto del año ni nos hacemos caso.

Me van a disculpar quienes así creen, porque como les respeto, creo que merezco respeto al pensar que tener esa idea es ser un pesimista reduccionista, ya que no todo es regalos, no mencionare nombres pero conozco gente que su ropa vieja, la regala en estas fechas a los mas necesitados y no esperan nada a cambio; personas que compran dos kilos de dulces en donde gusten y en cualquier semáforo de la ciudad de México ante el niño que vende chicles o limpia parabrisas, mendiga, etc. da un par con una sonrisa e ilumina una cara por un instante, grupos de amigos que se reúnen y a un orfanato o casa de asistencia para niños con VIH, van y regalan un pavo o juguetes como un par de pelotas y un puñado de muñecas, etc. estas fechas no solamente son para dar esperando recibir, sino de autentica fraternidad, de desearnos el bien el próximo año (de acuerdo al calendario gregoriano) y departir ya sea un café con el amigo que hace tiempo no vemos, como con la familia.

Cada quien pasa estas festividades como gusta, en ocasiones, lamentablemente no se desean pasar con carencias afectivas o monetarias, con un ser querido enfermo o ausente, pero la verdad es que, como dije hace tiempo, un grinch lo tenemos dentro todos, pero el tamaño es lo que hace la variable y además, a la persona que me dijo que como una "persona como Yo creía en la navidad" (diversas razones tenia para decir eso) y lo único que le atine a decir es, "muy mi derecho para tener razones para sonreír ante la vida que da razones para no hacerlo".

Por ultimo, pero no por ello menos importante, hay un factor foto-hormonal que hace que la gente tan común y corriente como Yo, se deprima en estas fechas.

Los rayos solares no caen perpendicularmente en esta época sobre la tierra, al menos en este lado del ecuador; lo que hace junto con la nubosidad que baje la temperatura y las dosis de sol no sean tan de calidad como en verano, cuestión que hace que nuestro sistema endocrino no secrete ciertas sustancias correctamente que se activan con la luz solar.

Este es un remedio que me dio un Dr. Endocrinólogo del Hospital Ingles (ABC) tan sencillo que cualquiera puede tomarlo, un jugo de zanahoria a la semana, para que los pocos rayos solares, sean bien aprovechados al menos en una dosis de 5 o 10 minutos al día.

Les pido la disculpa de no recordar estos nombres ya que el sol activa cierta vitamina en la piel lo que hace que cierta glándula se active y con ello, no haya esta deficiencia que hace que nos deprimamos con mayor facilidad... oh que, ¿no se han dado cuenta que en verano poca gente se deprime? Jejeje como quiera que sea, esta serie llega Hoy a su fin pero no con ello los posts diarios, así que el próximo lunes seguiremos con lo habitual del Mundo y México.

Espero les haya gustado, que sepan un poco mas de estas fechas que se avecinan, no solo para Católicos y Cristianos, de ritos y costumbres, información en general.

Agradezco a todos que me acompañaran en esta serie, los comentarios y los silentes lectores, invitándolos a dejar ese estado; a Blogueratura.com quien tiene un apartado de esta serie y la anterior de Muerte ante el día de Muertos y su festividad en México, para lo cual, aprovecho unas líneas para un breve comercial.

Quiénes en el directorio de Blogueratura.com estén dados de alta, por favor, participen en cualquiera de los 3 apartados (¡oh los 3!) de fin de año, por ejemplo, envíen un relato breve (máximo una cuartilla) para "Una colección de cuentos navideños" hay premios solo mándenlo a blogueratura@gmail.com, pero si lo suyo es la poesía o critica, análisis o micro ensayo, esta el que envíen a especiales@blogueratura.com su opinión, poesía, ensayo etc. con extensión libre antes del 20 de Diciembre, habrá premios (desconozco cuales son) a lo mejor en cada categoría y por ultimo, como colofón, voten por sus 10 blogs favoritos que estén en Blogueratura.com, le harán ganar algo a su autor (malos, no han votado por este blog para los Atina-awarads jejejeje no llevo ni un voto y eso que el banner esta desde hace mas de un mes aquí a la derecha), así que apoyen a sus blogs favoritos, que si quieren mas datos, www.blogueratura.com vean de paso el toque navideño que el Staff comandado por Diminui, le dio al directorio más importante de blogs literarios, del Mundo.

¿Ok?, ahora si, sin mas que decir, desde ahora en esta tribuna, les deseo a todos, una muy feliz navidad y prospero año nuevo 2006, que las bendiciones lleguen a su hogar y seres queridos.

El Enigma. ¿tienes algo qué decir?

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